miércoles, 21 de diciembre de 2016

Bases Farmacologicas

Terapéutica farmacológica con antibióticos de relevancia para la atención estomatológica


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Tuberculosis

TUBERCULOSIS

Etiología

El Mycobacterium tuberculosis es el agente etiológico de la TB.

Modo de transmisión

La TB se disemina por inhalación de gotas de Pflügge, partículas microscópicas que albergan el MOO. La transmisión depende del número de bacilos que se inhala, el ambiente a partir del cual se inhala, la duración de la exposición y la virulencia del MOO.

Factores de riesgo de infección por M. tuberculosis

  • ·         Contactos cercanos de personas con infección conocida por TB.
  • ·         Lactantes, niños y adolescentes expuestos a adultos de alto riesgo.
  • ·         Individuos de origen extranjero que provienen de zonas en las que hay TB endémica.
  • ·         Residentes o empleados de instituciones de atención de largo plazo.
  • ·         Grupos de indigentes y de bajo ingreso.
  • ·         Trabajadores de la atención de la salud que tienen contacto con poblaciones de alto riesgo.

Patogénesis

Una vez que los MOOS se inhalan, llegan a los alveolos, donde son rodeados por macrófagos e ingeridos. La mayor parte de los bacilos se destruye pero algunos pueden sobrevivir dentro de los macrófagos, comienzan a multiplicarse y liberarse de manera eventual una vez que el macrófago muere. La respuesta inmunitaria suele ser una reacción inflamatoria localizada en la que el M. tuberculosis es circundado por más macrófagos y otros leucocitos para constituir un granuloma o tubérculo. Los tejidos en el granuloma sufren necrosis caseosa y toda la zona queda circundada por tejido cicatrizal fibroso, que aísla de manera efectiva cualquier micobacteria remanente. En este momento la infección queda contenida y se dice que la persona tiene una infección latente por TB,

Alrededor del 5-10% desarrollan enfermedad tuberculosa; la mayoría se presenta en el transcurso de 2 años de la primoinfección. Puede derivar de la reactivación de la prioinfección (se debe a un cambio del estado inmunitario como el uso de medicamentos inmunosupresores, infección por VIH, diabetes mellitus, cáncer de cabeza y cuello, enfermedad renal en fase terminal, desnutrición y consumo de sustancias vía intravenosa) o por exposición a una segunda infección.

La enfermedad tuberculosa forma muchos granulomas, lo que causa destrucción tisular tanto por la infección como por la reacción de hipersensibilidad inducida por la bacteria. En los pulmones pueden formarse lesiones quísticas grandes o cavernas de hasta 10cm de diámetro, que a menudo comprometen o invaden un bronquio para liberar su contenido en los pulmones y hacer que el individuo expulse esputo contaminado. Puede presentarse colapso pulmonar, si la formación de granulomas compromete la cavidad pleural, o atelectasias y hemoptisis, expectoración con sangre, si se destruye un vaso sanguíneo pulmonar y sangra hacia el interior de los pulmones.

La afectación de los vasos sanguíneos y el sistema linfático puede permitir que la micobacteria circule por todo el organismo, lo que puede causar infección en cualquier otro órgano o región.

Manifestaciones generales

La LTBI suele ser asintomática y la mayor parte de los individuos solo reconoce su presencia cuando tiene un resultado positivo en la prueba cutánea de Mantoux. Un resultado positivo va acompañado de una radiografía de tórax para descartar la presencia de lesiones pulmonares. El diagnostico definitivo se establece mediante el análisis bacteriológico e histológico del esputo. Los síntomas relacionados con enfermedad tuberculosa son: fiebres vespertinas, sudoración nocturna, pérdida ponderal, debilidad, dolor torácico, tos productiva (esputo) y hemoptisis.

Manifestaciones periorales y orales

Las lesiones orales suelen desarrollarse como consecuencia de una infección pulmonar primaria y son causadas por la contaminación que genera el esputo infectado de alguna fisura en la superficie de la mucosa durante los episodios de tos. Las lesiones orales de Tb se observan como ulceras dolorosas que no cicatrizan y principalmente se ubican en lengua.

Implicaciones odontológicas

Los profesionales de la odontología deben estar conscientes del potencial de diseminación de la TB en el consultorio dental. Las personas con TB no deben tratarse en consultorios dentales que carezcan de instalaciones apropiadas de tratamiento de aire. Los pacientes de quienes se sospecha ´pueden tener tuberculosis se deben enviar con el médico antes del tratamiento dental para una radiografía de tórax, cultivo de esputo y examen médico completo. Si el paciente no toma los medicamentos antituberculosos prescritos, se debe considerar como infectante. Los pacientes con tuberculosis activa deberán dejar pasar cuando menos 6 meses, sujetos a tratamiento antituberculosos efectivo, antes de someterse a tratamiento dental electivo.

Tratamiento y pronóstico

La LTBI suele tratarse con isoniazida y rifampicina durante 3 a 9 meses. La TB activa se trata con una combinación de isoniazida, rifampicina, pirazinamida y etambutol durante 6 a 9 meses.


Sífilis

SÍFILIS

Etiología

Es producida por la espiroqueta Treponema pallidum mediante contacto primaria con la lesión primaria.

Modo de transmisión

Se disemina mediante transmisión venérea por contacto sexual, de madrea a feto o por transfusión de sangre infectada. La transmisión se verifica durante la relación sexual oral, anal o vaginal. No se transmite a través de excusados, tinas de agua caliente, trastes o contacto casual (el MOOS muere con rapidez en superficies secas y al exponerse al aire. Un individuo antes infectado puede contraer sífilis de nuevo su vuelve a exponerse a la espiroqueta.

Epidemiología

La enfermedad tiene mayor prevalencia en varones y pacientes con SIDA, hay un aumento de sífilis congénito recientemente. La mortalidad por sífilis afecta a cerca del 20% de los pacientes que no reciben tratamiento y tiene más probabilidad de deberse a complicaciones de la enfermedad tardía.

Patogénesis

La sífilis se transmite por contacto sexual y se clasifica como una enfermedad de transmisión sexual, se disemina a través de zonas de la piel con pérdida de a integridad como consecuencia de úlceras genitales que pueden sangrar con facilidad. Durante la relación sexual los tejidos delicados rectal, vaginal y oral y los genitales externos permiten que la bacteria penetre. Sin tratamiento la sífilis evoluciona por tres fases: primaria, secundaria y terciaria. También hay un periodo de latencia después de la fase secundaria, que puede durar varios años y solo reincidir en la fase terciaria si no se administra tratamiento apropiado.

Manifestaciones generales

Difieren de acuerdo con la fase de la enfermedad. Lesiones cutáneas pueden identificarse en las extremidades. Las lesiones de la sífilis aparecen en los genitales. La sífilis en fase más avanzada que no se ha tratado puede afectar ojos e inducir a la ceguera.

Manifestaciones periorales y orales

Las lesiones pueden tener aspectos diversos lo que depende de la fase de infección en el individuo.

-Fase primaria: Después del contacto directo, la persona desarrolla un chancro. En cavidad oral se forma una lesión ulcerativa en el sitio donde ingresó la espiroqueta. La lesión casi siempre aparece en el transcurso de 1 semana a 3 meses después del contacto. Este chancro se resuelve en algunas semanas sin otros signos de la enfermedad. El sitio más común de las lesiones orales es el labio, pero puede encontrarse en lengua, amígdalas y otras aéreas de la mucosa. Las lesiones son indoloras y pueden corresponder a una lesión indurada con aspecto similar al de una úlcera que se erosiona con rapidez. Las lesiones en esta fase son muy infecciosas y el diagnóstico seguido por la administración del tratamiento es crucial.

-Fase secundaria: Varias semanas después de la fase primaria, el hospedero desarrolla una fase secundaria que se manifiesta con síntomas similares a la influenza, fiebre, aumento de volumen indoloro de los ganglios linfáticos, lesiones cutáneas y algunas lesiones monocutáneas. Las lesiones asociadas a esta fase se denominan parches mucosos. Los parches pueden ser similares a una úlcera, con un recubrimiento seudomembranoso de tonalidad amarilla, blanca o gris. Estas lesiones altamente infecciosas estas repletas de MOOS. Durante esta fase se pueden notar lesiones papilares conocidas como condilomas planos, y puede observarse un exantema en el tronco de la persona infectada. La saliva es muy infecciosa durante esta fase.

-Fase terciaria: Produce algunas complicaciones graves que afectan distintos órganos. Un goma puede observarse al inicio como una masa indurada y, subsecuentemente, una ulceración que favorece la destrucción tisular extensa en la zona en la que se localizaba la goma. Las gomas pueden aparecer en la cara y extremidades así como en genitales. El paladar y lengua se afectan con mayor frecuencia. La lesión palatina puede tener dimensión suficiente para penetrar hasta la cavidad nasal. Los gomas pueden afectar piel, hueso y membranas mucosas y a menudo causan destrucción local del sistema orgánico afectado.

Fases de la sífilis
Implicaciones odontológicas

Incubación primaria: 12 a 30 días
Chancro: puede presentarse en boca.
Linfadenopatía
Alopecia en parches
Latente
Se encuentra un estado silente

Secundaria
Parche mucoso
Exantema cutáneo bilateral
Condiloma plano
Latente
Se encuentra un estado silente. Puede persistir durante décadas.

Terciaria
Gomas en la cavidad oral
L sífilis afecta el sistema cardiovascular y SNC
Alteración del estado mental



Congénita
Triada de Hutchinson:
-Molares en mora e incisivos con escotaduras
-Inflamación de córnea
-Sordera por daño al VIII par craneal
Puede agregarse deformidad nasal y crecimiento óseo excesivo (prominencia frontal)

Diangnóstico diferencial

En ausencia de lesiones orales o cuando son muy sutiles, la enfermedad es difícil de identificar. Las lesiones similares a úlcerashacen que la sífilis se confunda con facilidad.
  • ·         Sialometaplasia necrosante
  • ·         Úlceras aftosas
  • ·         Carcinoma mucoepidermoide
  • ·         Tuberculosis
  • ·         Carcinoma epidermoide
  • ·         Traumatismo

Tratamiento y pronóstico

El tratamiento estándar es la penicilina. El resultado terapéutico depende de la fase de la enfermedad y el daño existente. La fase terciaria puede durar muchos años y es posible que haya ocurrido daño grave a muchos órganos si no se administro el tratamiento previo.

Consideraciones dentales

La sífilis puede ser adquirida como enfermedad ocupacional a través de la solución de continuidad de los tegumentos, así como la conjuntiva y mucosa bucal. En caso de exposición accidental se debe iniciar el tratamiento profiláctico seguido de las pruebas serológicas. Si el tratamiento dental de urgencia es indispensable en un individuo infectante, el odontólogo deberá usar cubrebocas, anteojos, guantes quirúrgicos, evitar la generación de aerosol y de gotitas (por piezas de mano de alta velocidad, limpiadores ultrasónicos o aire comprimido) y efectuar la escrupulosa desinfección y esterilización. No se requieren precauciones especiales para pacientes que fueron tratados de sífilis adecuadamente.




Osteomielitis

OSTEOMIELITIS AGUDA Y CRÓNICA

Etiología

La causa más frecuente de la osteomielitis aguda es un absceso periapical. Las bacterias causantes específicas incluyen estafilococos, actinomices y estreptococos. Las fracturas, traumatismos y cirugía, incluidas las extracciones (osteítis alveolar) permiten que las bacterias ingresen al hueso. Si la forma aguda no se resuelve por completo, casi siempre evoluciona a osteomielitis crónica.

La forma crónica también puede producirse por una reacción inflamatoria prolongada causada por algún estimulo como una enfermedad sistémica que afecte al hueso.

La mayoría de los casos de osteomielitis es infecciosa y cualquier MOO puede estar implicado.

Epidemiología

Puede ocurrir en cualquier grupo de edad. Afecta por igual a personas de ambos sexos.

Patogenia

Los estafilococos y estreptocos son las bacterias que más a menudo se encuentran en la infección. La diferencia entre osteomielitis aguda y crónica a  menudo es la virulencia de la bacteria causante. La osteomielitis aguda siempre es destructiva y dolorosa.

Características extrabucales

Los síntomas frecuentes incluyen linfadenopatía, fiebre y dolor, y se observan sobre todo en la forma aguda.

Características peribucales e intrabucales

La infección aguda no causa la destrucción que produce la forma crónica, ya que no ha estado tiempo suficiente para causar daño óseo. En la forma crónica se observan parches más evidentes de hueso necrótico y lesiones radiolucentes difusas, las lesiones tienen apariencia moteada y esclerótica en la radiografía.

Características microscópicas distintivas

La muestra ósea muestra pérdida de osteocitos de las lagunas y colonización bacteriana, con presencia predominante de hueso necrótico. Se forma un absceso que contiene un secuestro (hueso necrótico que se desprendió del hueso vital)

Tratamiento y pronóstico

La osteomielitis se cura con drenaje y antibióticos. La forma crónica es más difícil de tratar debido a la necrosis. Está indicada la intervención quirúrgica con cobertura antibiótica.



Parotiditis bacteriana

PAROTIDITIS BACTERIANA

Es la inflamación de las glándulas salivales, generalmente debida a una infección bacteriana en los conductos excretores. Ocurre con mayor frecuencia de forma unilateral en las glándulas parótidas. Puede ser una afección aguda o crónica y recurrente. Es una entidad frecuente en niños entre 8 meses y 16 años de edad. Existen diversos sinónimos para este padecimiento: parotiditis recurrente juvenil, sialoadenitis supurativa, parotiditis supurativa y parotiditis piógena infantil.

Patogénesis

La infección bacteriana aguda puede resultar de dos mecanismos fisiológicos principales:
·         Una contaminación retrógrada del conducto y el parénquima por habitantes de la flora oral
·         Estasis del flujo salival que proporciona un medio de cultivo para los microorganismos patógenos que pueden desencadenar un proceso infeccioso. Existe una predilección de los procesos infecciosos por afectar principalmente la glándula parótida. La saliva producida en esta glándula es principalmente serosa.

El microorganismo aislado con mayor frecuencia en la parotiditis aguda es Stafilococo Aureus, resistente a la penicilina (50-90%) también se encuentran Streptococo Viridans y Streptococo Pneumoniae como microorganismos infectantes primarios al igual que Streptococo Pyogenes (Bhemolítico) y Haemophilus Influenzae

Características clínicas

Las principales características de las infecciones bacterianas agudas son:

Un repentino ataque de dolor, fiebre leve, malestar, cefalea, inflamación del lado afectado; si la glándula afectada es una de las parótidas (o ambas), puede haber trismus asociado; la salida del conducto, puede encontrarse eritematosa o edematizada y si se presiona o masajea la glándula puede haber o no salida de material purulento, no siempre existirá este.

El dato fundamental de la sialoadenitis es el aumento de volumen de la glándula afectada, que inicialmente tiene consistencia blanda y causa elevación del lóbulo de la oreja del lado de la glándula afectada, signo patognomónico de esta afección

El tejido fibroso denso, de la fascia que envuelve la glándula parótida, restringe la infección principalmente a esta, dificultando la extensión de la infección a tejidos adyacentes, complicación poco común, asociada casi siempre a un compromiso sistémico.

Diferencias entre parotiditis bacteriana vs viral

La bacteriana es con mayor frecuencia unilateral y afecta sobre todo a ancianos, posoperados e inmunodeprimidos y, a veces, a prematuros y lactantes. Cursa con mayor afectación general, fiebre elevada, dolor intenso, incluso con trismus y, en ocasiones, con salida de material purulento por el conducto excretor.

Tratamiento

Debe ser encaminado a controlar las condiciones sistémicas que desencadenan o predisponen al proceso infeccioso, es necesario reducir o suprimir medicamentos que contengan agentes parasimpaticomiméticos o antisialogogos, para evitar la estasis salival.

Debe estimularse el drenaje por medio de alimentos que contengan sustancias cítricas, aplicación de compresas húmedas, refuerzo de las medidas de higiene oral e irrigaciones bucales.

Cuando sea tolerado, el masajear la glándula comprometida puede ayudar al drenaje, si no se logra ningún drenaje con esta maniobra, se podrá pensar entonces en la canulación del conducto y su dilatación puede ser establecida.

Se debe suministrar antibióticos resistentes a la penicilinasa como lo es la penicilina semisintética (Oxacilinas, Cicloxacilina, Meticilinas); cerca del 70% de los organismos cultivados producen betalactamasas, por eso están indicadas penicilinas reforzadas



Angina de Ludwig

ANGINA DE LUDWIG

Es una infección grave y de rápido progreso que se extiende por el piso de boca y que afecta simultáneamente los espacios submaxilar, sublingual y submentoniano. La infección generalmente comienza con un cuadro agudo de celulitis difusa, manifestándose bilateralmente como una tumefacción de consistencia dura.

La mayor parte de las infecciones (70 a 90% de los casos) derivan de un foco odontogénico, como los abscesos del segundo o tercer molar, o los abscesos parafaríngeos o periamigdalinos; también se han observado después de fracturas mandibulares, laceraciones en el piso de la lengua, cuerpos extraños (piercings), linfadenitis y sialodenitis submandibular.

Factores de riesgo, como: caries dentales, traumatismos, anemia de células falciformes, desnutrición, diabetes mellitus, alcoholismo e inmunosupresión, predisponen a infecciones del espacio submandibular.

Clínicamente, los pacientes muestran una respuesta inflamatoria sistémica en forma de fiebre, taquicardia, taquipnea, leucocitosis con neutrofilia, así como protrusión de la lengua con elevación del piso de la misma e induración blanda a la palpación, dolor cervical anterior, disfagia y ocasionalmente trismus.

Se debe sospechar compromiso del espacio submandibular y de la vía aérea, cuando el paciente toma posición de olfateo para maximizar la entrada de aire a los pulmones, tiene disfonía, estridor, taquipnea, y cuando usa músculos accesorios y maneja mal las secreciones.

Tratamiento

Va enfocado en tres niveles que son: la vía aérea, el tratamiento antibiótico y el drenaje quirúrgico

Complicaciones

La angina de Ludwig es potencialmente letal, debido a que puede extenderse rápidamente al espacio sublingual y submandibular. Por extensión posterior, puede diseminarse al espacio parafaríngeo y por vía anterior al mediastino.

El edema de la glotis puede obstruir las vías aéreas superiores y puede resultar imposible el habla, presentándose disfagia y disnea intensa.

A la gravedad derivada del cuadro infeccioso que puede traer consigo una sepsis o un shock séptico, se añade el peligro inminente de asfixia además de otras complicaciones como fascitis necrotizante y mediastinitis.

El cuadro de mediastinitis descendente necrotizante es una rara pero letal infección de la fascia cervical con compromiso mediastínico, donde la infección progresa a través de los planos faciales cervicales con celulitis, necrosis y formación de abscesos. Cuando la infección alcanza el mediastino el paciente presenta dolor retroesternal, disnea severa y tos no productiva, también puede presentar edema y crepitación en el tórax superior


La fascitis necrotizante aguda se caracteriza por grandes necrosis y formación de gas situados en la zona del tejido celular subcutáneo y en la fascia superficial. Es una afectación de los músculos y la piel, dando lugar a una mionecrosis y manchas en la zona. El dolor puede ser intenso inicialmente, mientras que en su evolución puede presentarse parestesia o anestesia en la zona debido al compromiso nervioso. Si el proceso necrotizante continúa extendiéndose, compromete a los tejidos adyacentes, apareciendo complicaciones locales o sistémicas. Existe una afectación del estado general con fiebre, crepitación y manifestaciones sistémicas de la sepsis

Celulitis facial

CELULITIS FACIAL

Puede ser definida como infecciones del tejido celuloadiposo situado en intersticios aponeuróticos y relacionado con estructuras musculares, vasculonerviosas y viscerales, que se manifiestan clínicamente como tumefacciones difusas, dolorosas, induradas y eritematosas.

Etiología

La etiología son microorganismos patógenos y piogénos que puedan causar infecciones cuando acceden a los tejidos profundos, esta infección es fundamentalmente bacteriana, a través de alguna de las siguientes vías:
·         Reclusión de microorganismos en un espacio cerrado o en un nicho escasamente comunicado con la cavidad oral, como ocurre, por ejemplo, en los abscesos periodontales y en las pericoronaritis.
·         Destrucción dentaria progresiva (caries) o súbita (traumatismos) y exposición de la pulpa al medio oral, con la subsiguiente contaminación de la misma. Los microorganismos que alcanzan la pulpa pueden progresar hasta el espacio periapical (periodontitis periapical) y desde él, diseminarse hacia el hueso (osteítis, osteomielitis) y los tejidos blandos vecinos (celulitis). Tanto en la vía periodontal como en la pulpar, son factores clave para explicar la patogenia del proceso infeccioso, las defensas locales del huésped, el número y virulencia de las bacterias y la anatomía local y regional.
·         Penetración traumática de los microorganismos en los tejidos blandos profundos. Entre las causas más frecuentes se encuentran las heridas traumáticas y quirúrgicas, así como las punciones mediante agujas, en el transcurso de las técnicas anestésicas orales.
·         Deterioro estructural y funcional de los tejidos del paciente por causas diversas: metabólicas (diabetes), nutricionales (malnutrición, deficiencias vitamínicas), radioterapia.
·         Diseminación hematógena desde focos infecciosos distantes

Manifestaciones clínicas:

Entre las manifestaciones locales, se presentan los signos y síntomas clásicos de la inflamación aguda:
·         Dolor, tumor, rubor, calor e impotencia funcional.
·         Una de las características clínicas principales es el edema doloroso y difuso de varias regiones anatómicas, pudiendo interesar cualquiera de los tercios de la cara.
·         La consistencia del edema varía de suave casi normal, a firme (descrita como pastosa) o muy firme (descrita como indurada).
·         La piel se presenta lisa, tensa, enrojecida e hipertérmica, pudiendo presentarse en algunos pacientes con celulitis indurada, área de fluctuación que indica acumulación de pus en los tejidos subyacentes.
·         Puede haber halitosis debido a la impotencia del aparato masticatorio y al descuido de la higiene bucal.
·         La impotencia funcional depende de la localización del proceso; el trismus se presentará en la localización mandibular con mayor frecuencia que en la maxilar.
·         Cuando la infección es provocada por dientes maxilares, los signos predominan en el tercio medio facial y cuando se originan por dientes mandibulares predominan los signos en la región submental, submandibular y a veces cervical.

El compromiso sistémico por la infección está dado por:
·         Temperatura elevada, presentándose en las infecciones severas fiebre mayor de 38°C.
·         El pulso se aumentará a medida que se eleva la temperatura, de manera que no son infrecuente en estas infecciones pulsos por encima de 100 latidos/min., pudiendo en este caso presentar el paciente una infección severa que debe ser tratada agresivamente.
·         La frecuencia respiratoria (FR) del paciente puede estar aumentada, ya que una de las primeras consideraciones en las infecciones odontógenas es el potencial para obstruir las vías aéreas superiores como resultado de la extensión de la infección a través de los espacios faciales en el área de la faringe.
·         Los pacientes que tienen los signos vitales anormales con elevación de la temperatura, pulso y FR tienen probablemente una infección más seria y se debe considerar portador de problemas potenciales, pudiendo presentar además:
Astenia, anorexia, cefalea, escalofríos, taquicardia, vómitos y diarreas, agitación, disnea, insomnio o somnolencia, recuento leucocitario y eritosedimentación elevadas, deshidratación, desequilibrio electrolítico, pudiendo llegar hasta el fallecimiento.
·         Pueden presentarse además linfoadenopatías regionales dolorosas, movibles, características de los procesos inflamatorios.

Tratamiento

Incluye:
Tratamiento etiológico
Incluye diversas opciones, en función de la causa del proceso (sialolitotomía, tratamiento de fracturas, etc) y de la viabilidad del diente causal en el caso de las infecciones odontógenas (exodoncia, tratamiento de conductos, terapia periodontal).

Incisión y drenaje de colecciones supuradas
Están indicados en los siguientes casos:
1. Diagnóstico de celulitis o absceso.
2. Signos y síntomas clínicos evidentes de infección (fiebre, dolor, deshidratación, impotencia funcional).
3. Infección de un espacio fascial con riesgo de dificultad respiratoria o extensión torácica, orbitaria o intracraneal

Antibioterapia
Para muchos, la penicilina sigue siendo el antibiótico de elección en el tratamiento de las infecciones odontogénicas, al ser sensibles a ella los aerobios grampositivos y los anaerobios habitualmente aislados. Otros antibióticos efectivos son: eritromicina, clindamicina, cefadroxilo y metronidazol.

Cuidados médicos complementarios (hidratación, soporte nutricional, fármacos analgésicos, antitérmicos y antiinflamatorios)

Complicaciones

-Infecciones orbitarias: Pueden ser originadas por diseminación de infecciones odontogénicas. Las celulitis y abscesos orbitarios pueden, a su vez, ocasionar ceguera, trombosis del seno cavernoso, meningitis y abscesos cerebrales con secuelas neurológicas e incluso muerte.
-Fascitis necrotizante: Es una infección extensa de la fascia superficial acompañada de trombosis y necrosis de áreas cutáneas amplias. Su mortalidad oscila entre el 7 y el 30% y deja secuelas consistentes en pérdidas de piel en áreas de extensión variable que precisan, para su manejo, injertos cutáneos o colgajos locales, regionales o microvascularizados.
-Trombosis del seno cavernoso: Suele ser causada por una infección odontogénica localizada en la parte anterior del maxilar superior y en la piel adyacente, alcanzando el seno cavernoso a través de la vena angular.
-Absceso cerebral: Su tratamiento exige una intervención quirúrgica, además de antibioterapia específica.

-Mediastinitis: Provocada por extensión de infecciones orales a través de la vaina vascular del cuello o del espacio retrofaríngeo. En su tratamiento también es preciso incluir el desbridamiento del tejido necrótico y el drenaje de abscesos.

Absceso periodontal

ABSCESO PERIODONTAL

Caracterizado por ser una infección purulenta localizada con destrucción del ligamento periodontal y hueso alveolar.

En la mayoría de los casos el absceso periodontal se presenta en un saco periodontal preexistente; siendo éste un factor importante en la etiología del absceso. Tanto en la remisión espontánea como en la remisión por medio de un tratamiento parcial, la cicatrización ocurre, de manera especial, en la porción coronal del saco. Los tejidos epiteliales pueden volver a adherirse a la raíz del diente mientras que permanecen bacterias y desechos en la porción apical del saco. Con la porción coronal del saco cerrado, se impide el drenaje y puede resultar un absceso. Mientras más profunda, estrecha o tortuosa sea el saco, hay mayores probabilidades de que ocurra un absceso después de la cicatrización parcial.

Características Clínicas de los Abscesos del Periodonto


·         El síntoma más frecuente es el dolor, siendo de tipo latente. El paciente no se percata de otros síntomas hasta que el dolor se hace evidente.
·         Se observa con frecuencia tumefacción gingival o mucosa, o ambas, en el área del dolor. La tumefacción puede variar desde un pequeño agrandamiento de la encía hasta una inflamación difusa que involucra encía, mucosa alveolar y bucal y puede extenderse hacia la cara y cuello.
·         Los tejidos afectados estarán rojos a rojo azulados.
·         Presencia de cálculo dental en la superficie radicular.
·         Con frecuencia la tumefacción y los cambios relacionados son adyacentes al diente afectado. De manera ocasional, la zona afectada puede localizarse a 1 ó 2 dientes distantes a la inflamación o a los cambios de color.
·         El diente o los dientes afectados están extremadamente sensibles a la masticación y a la percusión.
·         Con frecuencia, el diente está móvil y puede extruirse del alvéolo y sentirse "alto" a la oclusión. De modo ocasional, el absceso puede ser drenado a través de uno o más conductos sinuosos hacia la cavidad bucal.
·         Con frecuencia, se puede observar exudado seropurulento en el saco periodontal, él cual puede estar profundo, alrededor del diente afectado con drenaje a través de un trayecto fistuloso.
·         Ocasionalmente, una linfadenopatía regional, leucocitosis y un pequeño aumento de la temperatura corporal acompañan
·         Pueden ser lesiones agudas o crónicas.

El examen radiográfico puede revelar un aspecto normal del hueso interdental o señalar un cierto grado de pérdida ósea que oscila desde un ensanchamiento del espacio del ligamento periodontal hasta una importante reabsorción del hueso alveolar, como el estado pulpar, dando una información adicional relativa en la etiología del proceso infeccioso.

La imagen con frecuencia revela una forma radiolúcida a lo largo de la superficie lateral del diente afectado; es posible, sin embargo, que si el absceso está localizado en las superficies vestibulares o linguales, la radiografía no revele su presencia. Al proceso local se añaden las manifestaciones sistémicas, como la fiebre, adenopatías, leucocitosis.

Evolución


·         Absceso periapical (estadio I) Durante esta fase, el paciente refiere dolor intenso y bien localizado en el diente implicado, tanto a la percusión como durante la masticación. El diente no responde a las pruebas de vitalidad dentinopulpar. El examen objetivo intrabucal indica a menudo un aumento de la movilidad del diente implicado. En las fases iniciales, el cuadro radiológico puede ser totalmente negativo; posteriormente se evidencia un ensanchamiento del espacio periodontal, ocasional asociado a una radiotransparencia apical.
·         Infiltración intraostal (estadio II) El absceso periapical puede cronificarse (granuloma periapical) o sufrir una evolución posterior. Desde la región apical, la infección se propaga en todas las direcciones del tejido óseo esponjoso, causando la llamada infiltración intraostal. Radiográficamente se evidencia una extensión del área radiotransparente, pero con márgenes mal delimitados.
·         Infiltración subperiósticas (estadio III) Se produce después de que la infección haya sobrepasado la cortical ósea. El periosotio es la última barrera antes de la difusión del proceso infeccioso a los tejidos blandos circundantes. El periostio se extiende por el proceso infeccioso subyacente; por esta razón, durante esta fase clínica, el paciente refiere un dolor agudo relacionado con la distensión del periostio. El cuadro radiológico no difiere sustancialmente de la fase precedente.
·         Infiltración flemosa o celulítica (estadio IV) Si se produce la siguiente difusión del proceso infeccioso a los tejidos blandos intrabucales, se habla de flemón o celulitis. Está caracterizada por una inflamación con escasa fluidificación del tejido conjuntivo submucoso intrabucal o subcutáneo. El cuadro clínico está caracterizado por una tumefacción de consistencia dura y elástica del área interesada, con enrojecimiento mucoso o cutáneo. Los márgenes del área patológica están mal definidos. El paciente refiere un dolor agudo y difuso, causado por la acentuada y rápida distensión de los tejidos. El flemón puede evolucionar en dos direcciones: abscesificación y fistulación o infiltración diseminada.
·         Abscecificación y fistulación (estadio V). La evolución natural de los cuadros clínicos del flemón o de la celulitis está caracterizada por la formación de un absceso intrabucal o extrabucal que puede definirse como una colección de material purulento en una cavidad neoformada donde el organismo tiende a circunscribir la lesión. Por esta razón, se trata generalmente de un cuadro clínico menos grave, con un menor potencial evolutivo que es el flemón.
·         En algunos casos, la formación de una colección purulenta puede seguir inmediatamente a la perforación del periostio (infiltrado subperióstica).
·         En el absceso, el dolor generalmente se encuentra más circunscrito y es menos intenso; en la palpación se aprecia una masa fluctuante con márgenes bien delimitados, con la piel muy enrojecida en el punto de mayor fluctuación. La formación de una fístula intrabucal o extrabucal supone el drenaje de la colección del absceso por la apertura espontánea de los tejidos hacia el exterior. Clínicamente se presenta como una interrupción de la barrera mucosa o cutánea asociada a exudación de material purulento. En general, la fistulación lleva a una parcial reducción de la sintomatología dolorosa, por disminución de la colección y de la tensión de los tejidos submucosos y/o subcutáneos.
·         Infección difundida (estadio VI) Una indeseable y afortunadamente rara evolución está representada por la difusión extendida de la infección, tanto en el ámbito cervicofacial (como por ejemplo, la angina de Ludwig) como por vía hemática (septicemia). En las formas más extendidas puede ocasionar una situación comprometida, con hipertermia y deshidratación

Tratamiento

Los abscesos periodontales requieren tratamiento de urgencia, en el cual se debe drenar el contenido purulento para liberar la presión que éste ejerce sobre los tejidos adyacentes. Por ello, la penetración con una sonda periodontal para intentar volver a recanalizar el orificio de salida del saco periodontal, es una de las técnicas a seguir.

Al establecer el drenaje, de este modo se alivia el dolor, la inflamación disminuye y el diente que está móvil vuelve a mantenerse en su posición original. Otra técnica para facilitar el drenaje es la incisión del absceso. A veces es necesario, para abrir más extensamente el orificio de salida, introducir una cureta ultrafina periodontal plana, con lo cual se realiza un desbridamiento radicular. Algunos clínicos sitúan un fragmento de goma dique para mantener abierta la incisión y facilitar el drenaje consiguiente.

-Drenaje a través del saco. Se aplica anestesia tópica a la zona y, si es preciso, se inyecta anestesia en la periferia del absceso. Se introduce con precaución un instrumento plano o una sonda en el saco con objeto de dilatar o distender su pared para que drene. Luego puede insertarse con suavidad una cureta pequeña en el tejido para seguir el drenaje y se practica el alisado suave en la parte interna.

-Drenaje a través de una incisión externa. El absceso se aísla y seca con trozos de gasa. Después de aplicar anestesia tópica en la superficie, se inyecta anestesia local en la periferia del absceso. Con una hoja de bisturí se realiza una incisión vertical en la parte más fluctuante de la tumefacción, que se extiende hacia una zona justo apical al absceso. Se emplea una cureta o un elevador perióstico para levantar el tejido con el fin de crear un drenaje y curetear el tejido granulomatoso en la parte interna del absceso. La parte externa del absceso se presiona con suavidad para drenar el material purulento remanente y acercar los bordes de la herida

Al tratamiento de tipo quirúrgico se le puede añadir un tratamiento farmacológico a base de antimicrobianos. La penicilina es el antimicrobiano de elección, se incluye la amoxicilina + clavulánico En casos muy rebeldes es posible asociar a la amoxicilina + clavulánico y el metronidazol aunque es necesario reservarlo para casos muy especiales y no utilizarlo en forma sistemática. La azitromicina puede ser una buena alternativa a la amoxicilina + clavulánico.


Así pues, el tratamiento sería una combinación de incisión, drenaje, desbridamiento y antimicrobianos.