INFECCIONES VIRALES
HERPESVIRUS
GENERALIDADES
La
familia Herpesviridiae, contiene únicamente el género Herpesvirus.
Éstos
tiene en común que poseen, al menos, cuatro características:
- Una morfología típica con una cápsula icosaédrica de 162 capsómeros, recubiertos de una envuelta viral.
- El genoma comprende una única molécula de ADN, de 120 a 250 kbp.
- La infección viral exhibe cierta tendencia hacia el tropismo, siendo altamente recurrente en las superficies u órganos que infectan. La fase productiva de la infección, donde el virus libera múltiples proteínas virales, es seguida por una fase de latencia en la cual el genoma viral permanece a salvo dentro de las células del huésped durante toda la vida del individuo infectado. De forma ocasional los herpesvirus en estado latente pueden sufrir procesos de reactivación y dar lugar de nuevo a una fase productiva en la cual, se liberan numerosas proteínas virales
CLASIFICACIÓN
Se
han atribuído lesiones orales al virus del herpes simple tipo I (HSV tipo I),
al tipo II (HSV tipo II), al virus de la varicela zóster (VZV), al virus de
EpsteinBarr (EBV), al citomegalovirus (HCMV) y al virus herpes 6, 7 y 8 (HHV-6,
-7, -8) (2).
INFECCIÓN ACTIVA Y LATENCIA
El
herpesvirus puede actuar como patógeno humano, con un ciclo lítico rápido y con
la capacidad de invadir neuronas sensoriales. En este sistema se produce una
restricción de la expresión del genoma viral y se establece la fase de
latencia.
Estos
periodos de latencia pueden alternarse con otros periodos de reactivación, en
los cuales el virus puede ser transportado a través del axón hasta la
periferia, produciendo una infección lítica a nivel de las células epiteliales.
PATOGÉNESIS
La
infección primaria ocurre a través los ojos o de alguna pequeña herida en el
epitelio nasal, bucal, o incluso la piel. Por su distribución universal, la
mayoría de los niños entre 1-2 años han sido ya infectados. Inicialmente, esta
infección es asintomática, aunque podrían producirse algunas lesiones
vesiculares menores y locales.
A
partir de la infección primaria, el virus llega a las terminales nerviosas
sensoriales periféricas para, mediante transporte retrógrado a través del axón,
llegar a los ganglios sensoriales e infectar el Sistema Nervioso Central donde
permanece de forma latente una vez desaparecida la expresión proteica viral. Durante
este periodo, el ADN viral se mantiene como epítima, no estando integrado en el
celular. Con la inducción de latencia, el virus podría escapar más fácilmente
de la vigilancia inmune.
Cuando
se produce una reactivación, el virus puede viajar de forma anterógrada hasta
la periferia dando lugar a lesiones recurrentes. Normalmente, éstas son
autolimitantes y desaparecen espontáneamente.
Los
herpesvirus pueden causar daño por tres mecanismos:
- • destrucción directa de los tejidos
- • provocando respuestas inmunes patológicas
- • por la capacidad de transformar a la célula en neoplásica.
Las
lesiones mucocutáneas por HVS 1 y VVZ son consecuencia, fundamentalmente, de un
daño tisular directo, en cambio ciertas complicaciones por herpesvirus como
eritema multiforme, anemia hemolítica y trombocitopenia, son consecuencia de
respuestas inmunes patológicas. Herpesvirus producen infecciones persistentes
en humanos debido a que alteran genes celulares que previenen su eliminación,
permitiendo así su latencia, inhiben la apoptosis y evaden la respuesta inmune.
La latencia se mantiene por la localización del virus en lugares
inmunológicamente privilegiados como la neurona en el caso de HVS, y por la
falta de expresión de proteínas que pueden ser detectados por el sistema inmune
como en algunos linfocitos B por el VEB.
EPIDEMIOLOGÍA
La
infección por los distintos herpesvirus es de distribución mundial y muy
frecuente. Los herpesvirus a causa de su envoltura son virus frágiles. La
transmisión de la infección se realiza:
- • a través del contacto directo y a veces íntimo entre los individuos por contaminación con la saliva
- • por vía genital: contactos sexuales o parto
- • por transplante de órganos
- • por transfusiones sanguíneas.
Ciclo de las infecciones de los herpesvirus
Aunque
son virus frágiles, pueden resistir cierto tiempo en el medio exterior y la
infección puede ser vehiculizada por las manos o por los objetos contaminados
por la saliva, lesiones o secreciones infectadas
MANIFESTACIONES CLÍNICAS DE LA INFECCIÓN
Virus herpes simple tipo
1 y 2
Las
manifestaciones clínicas varían según la localización anatómica y en función de
si se trata de infección primaria o recurrencias de la enfermedad.
El
HSV-1 es un virus de gran tamaño y neurotrópico que causa principalmente
infecciones orales, desde leves como el herpes
labial hasta graves como la meningoencefalitis.
El
HSV tipo 2 es muy similar pero da lugar a infecciones
ano-genitales o herpes neonatal.
A
pesar de que la mayoría de los casos de primoinfección herpética ocurren de
forma asintomática, un 1 % cursa con un cuadro clínico de gingivoestomatitis herpética primaria.
ª Gingivoestomatitis herpética primaria
(GHPA)
Ocurre
generalmente en niños de entre 6 meses y 5 años de edad. Muy ocasionalmente
podría afectar a adolescentes o adultos.
Cursa
con fiebre, linfadenopatía y mialgia.
Clínicamente
aparecen úlceras puntiformes superficiales a nivel de encía y peribucal.
A
los 3 o 4 días, puede encontrarse una gingivitis con encías tumefactas y hemorrágicas
e importante odinofagia con múltiples vesículas distribuidas por la cavidad
bucal.
Dichas vesículas poseen un contenido claro
amarillento y se rompen con facilidad dejando erosiones muy dolorosas que curan
de forma espontánea en un periodo de 10 o 14 días.
Las formas graves se caracterizan por úlceras
blanquecinas con bordes festoneados y halo eritematoso. En pacientes inmunodeprimidos podría
tener una duración más prolongada.
Lesiones labiales y linguales
Lesiones herpéticas primarias
ª Herpes labial
Es
la lesión más común y suele reactivarse con estímulos como el estrés, la
ansiedad, luz solar prolongada o traumatismos.
Afecta
a la unión mucocutánea del labio y se comienza con síntomas de escozor, picor y
sensación de parestesias muy localizadas, a los 2 días pueden observarse vesículas en ramillete de contenido claro
amarillento con un tamaño que oscila entre 1 y 10 mm. Tras su rotura aparecen costras que curan sin dejar
cicatriz entre los 8 y los 15 días.
El
tratamiento con sulfato de zinc puede reducir el numero de episodios y el
tiempo de aparición del herpes labial.
Lesiones tempranas por herpes, inicio del desarrollo de una lesión en el labio.
Lesión de herpes labial en la comisura y región del labio superior
ª Herpes intraoral recidivante
Se
manifiesta con vesículas en ramillete a nivel de la
mucosa masticatoria, que se ulceran rápidamente originando una erosión única
con bordes estrellados y eritematosos, ligeramente dolorosa y que cura sin
dejar cicatriz en 8 o 10 días.
En
pacientes inmunodeprimidos el herpes se caracteriza por una rápida progresión o
por cursar con formas extensas e incluso presentaciones atípicas.
ª Herpes ocular
Se
trata de una queratoconjuntivitis a menudo unilateral, la lesión viene
determinada por la acción citopática del virus, así como también por la
respuesta inflamatoria del huésped, todo lo cual puede determinar compromiso
vascular de la córnea, produciendo fibrosis de la misma con pérdida de la
visión.
ª Encefalitis herpética
En
general se debe a una reactivación viral, sobre todo en el adulto. Los dos
serotipos pueden estar implicados. Se caracteriza en su inicio por trastorno de
la conciencia, con pérdida de atención, tendencia al sueño, desorientación
temporal y espacial, y fotofobia. El diagnóstico es clínico-microbiológico,
realizándose la reacción en cadena de la polimerasa (PCR) a punto de partida de
líquido cefalorraquídeo (LCR), para detección de genoma viral. Se debe realizar
también el estudio citoquímico del LCR, pudiéndose objetivar linfocitosis
moderada con proteinorraquia variable. La precocidad del diagnóstico y del
inicio del tratamiento son fundamentales para evitar lesiones secuelares, así
como la muerte del paciente.
ª Herpes neonatal
La
afectación es más severa aún si la madre cursa la primoinfección, dada la falta
de anticuerpos maternos que atraviesen la placenta y generen protección para el
feto. Puede ocurrir la infección asintomática o también infecciones graves,
estas últimas se caracterizan por erupción generalizada, hepatitis y
encefalitis, y en general son mortales. La infección materna antes de las 20
semanas de embarazo se asocia con aborto espontáneo. La infección del recién
nacido puede evitarse si se evita el pasaje del mismo a través del canal de
parto mediante operación cesárea.
El
HSV 1 y 2 están implicados también en el eritema
multiforme recurrente, así como en el Síndrome
de Behcet y en algunos casos de úlceras orales o como posible agente
etiológico del carcinoma oral escamoso.
Diagnóstico
Puede
realizarse por numerosos métodos: biopsia, citología exfoliativa, cultivo,
microscopía electrónica, pruebas serológicas o bien por detección de antígenos
virales empleando técnicas más sofisticadas como ELISA, PCR, etc.
Tratamiento
Emplear
aciclovir sistémico resulta ser bastante efectivo, incluso en pacientes
inmunodeprimidos.
Es
muy importante la hidratación oral y pueden emplearse anestésicos tópicos en
forma de colutorios y/o analgésicos sistémicos.
Se
recomienda mantener una buena higiene oral para evitar posibles
sobreinfecciones.
En
pacientes con cuadro de gingivoestomatitis
herpética, el tratamiento de elección es aciclovir 200 mg, 5 veces al día
mientras existan lesiones.
Para
el herpes labial recurrente el
tratamiento ideal es Aciclovir en crema al 5%,5 veces al día, durante 5 días.
Su utilización puede abortar las lesiones y acelerar la curación siempre que
sea administrado antes de la aparición de vesículas.
Otra
alternativa es el Penciclovir tópico en crema al 1%, cada dos horas durante el
día, durante 4 días y éste se ha mostrado más efectivo que el Aciclovir.
Para
el herpes intraoral se recomienda el
empleo de anestésicos de lidocaína al 2%, junto con Aciclovir en suspensión 2,5
ml, 5 veces al día sobre la lesión.
Virus de la
varicela-zóster (VZV)
Es
un virus neurodermatotropo, cuyo modo de contacto inicial es por inhalación de
gotitas que penetran en el organismo a través del aparato respiratorio, con un
periodo de incubación de 1 a 3 semanas.
El
virus varicela-zóster es el causante de la varicela
como infección primaria, afectando principalmente a niños, mientras que su
reactivación en adultos da lugar al herpes
zóster.
Proceso de infección por virus varicela-zoster
ª Varicela
Es
altamente contagiosa, en niños es más leve pero en adultos tiende a ser algo
más severa. Las lesiones orales incluyen la presencia de vesículas en los labios y el paladar tanto
duro como blando.
Tanto
la infección primaria como la secundaria puede dar lugar a lesiones gingivales.
Tras la infección primaria el virus permanece latente a nivel de la raíz dorsal
de las células ganglionares.
Lesiones cutaneas de varicela
ª Herpes zóster
Resulta
de la reactivación del mismo virus latente.
A
nivel oral las vesículas
se rompen para formar lesiones ulceradas con bordes rosados prominentes que
semejan úlceras aftosas.
En
la piel aparecen erupciones de vesículas intraepiteliales que causan un dolor
constante o intermitente y que se describe con carácter quemante.
Las
lesiones se
distribuyen de forma unilateral a lo largo del nervio infectado
Existe
cierta preferencia por las ramas maxilar y mandibular del nervio cuando la
reactivación ocurre desde el ganglio trigeminal.
Si
hablamos del ganglio geniculado puede producir el Síndrome de Ramsay Hunt que cursa con parálisis facial
unilateral, dolor, vesículas en el pabellón auditivo.
El
herpes zóster en su manifestación oral podría incluso dar lugar a necrosis del
periodonto y alteraciones óseas maxilares produciendo secuestros y pérdidas
dentarias.
Zoster en paladar
Zoster facial con difusión desde el angulo mandibular hasta la línea media
Tratamiento
En
el paciente inmunocompetente el tratamiento está enfocado fundamentalmente a la
mejoría del dolor tanto en su fase aguda como en la prevención y tratamiento de
la neuralgia postherpética. Además debe cumplir otros objetivos, como acelerar
la curación de las lesiones cutáneas, evitar la aparición de lesiones nuevas y
prevenir la aparición de otras complicaciones asociadas al herpes zoster. En el
paciente inmunocomprometido el objetivo principal es evitar la diseminación de
la enfermedad.
- Tratamiento sintomático: Se basa en el cuidado de las lesiones y en la analgesia. Se deben proteger las lesiones con apósitos estériles para evitar la sobreinfección bacteriana. El tratamiento del dolor agudo se realiza inicialmente con medidas locales como la aplicación de compresas frías y la administración de analgésicos no narcóticos tales como el paracetamol. En ocasiones la intensidad del dolor requerirá el empleo de analgésicos opiáceos como morfina o metadona.
El
bloqueo simpático proporciona una mejoría rápida, aunque temporal, del dolor
agudo aunque no está demostrada su utilidad en el tratamiento de la neuralgia
postherpética. La administración de corticoides puede estar indicada en algunas
ocasiones. En pacientes de edad avanzada con dolor intenso o moderado la
administración simultánea de corticosteroides y aciclovir proporcionó una mejor
calidad de vida
- El tratamiento antiviral es obligatorio en pacientes mayores de 50 años, ante el riesgo de desarrollar una neuralgia postherpética. En jóvenes, sólo, si el dolor es moderado o severo o si hay un compromiso del área oftálmica. El tratamiento es más efectivo si se inicia en las 72 horas tras el comienzo del rash. Se indican Aciclovir (primera elección), Valaciclovir y Famciclovir, todos ellos análogos de nucleósidos que actúan inhibiendo la DNA polimerasa del virus.
El
tratamiento intravenoso con aciclovir y foscarnet, ha sido efectivo a la hora
de controlar los herpes zóster en pacientes VIH positivos.
COMPLICACIONES DEL HERPES ZOSTER Y SITUACIONES ESPECIALES
•
COMPLICACIONES NEUROLÓGICAS
Son
las más frecuentes. Pueden aparecer coincidiendo con la erupción cutánea o
semanas o meses después de la curación de la piel. En algunas personas,
especialmente en los ancianos, el dolor puede persistir durante periodos muy
prolongados, semanas, meses e incluso años. El dolor crónico persistente es la
principal complicación del herpes zoster y se conoce como neuralgia postherpética.
ª Neuralgia postherpética
Es
el dolor que persiste tras la resolución de las lesiones cutáneas o bien el
dolor que persiste más de 4 semanas desde la aparición de las mismas. Se manifiesta
de diferentes formas siendo las más frecuentes son sensación de quemazón,
disestesias (parestesias dolorosas), hiperestesias, dolor espontáneo y dolor
provocado por estímulos banales. La neuralgia postherpética se inicia como
consecuencia del daño ocasionado por el virus en el asta dorsal de la médula
espinal. A diferencia del dolor agudo que acompaña a la erupción cutánea, el
dolor de la neuralgia postherpética no se relaciona con el estímulo de
nociceptores sino que se genera en la propia vía nerviosa. Tanto la incidencia,
como la duración de la neuralgia postherpética están estrechamente relacionadas
con la edad. Tras un episodio de herpes zoster en un sujeto adulto aparece
neuralgia postherpética en un alto porcentaje de casos, siendo por el contrario
excepcional en niños. Más del 25% de los adultos mayores de 60 años no tratados
con antivirales la padecen. La neuralgia postherpética también es más frecuente
entre las mujeres que entre los hombres. Su incidencia aumenta cuando el herpes
zoster agudo afecta a la rama oftálmica del trigémino. Sin embargo, la
neuralgia postherpética no es más frecuente en el paciente inmunocomprometido.
Otras
complicaciones neurológicas ocurren con frecuencia mucho menor.
ª Hemiparesia contralateral
Es
una complicación grave pero rara que sucede semanas o meses después de un
episodio de herpes zoster oftálmico y es debida a la invasión viral directa de
las arterias cerebrales. Tiene una elevada mortalidad (25-50%) y alta frecuencia
de secuelas permanentes. Hay una forma de meningoencefalitis que se presenta
con cefalea, fotofobia, alteración del estado de conciencia y meningismo.
Aparece unos 9 días tras el exantema, dura una media de 16 días y cura sin
secuelas normalmente. Además pueden aparecer otros cuadros neurológicos como
mielitis, radiculitis, polineuropatías motoras, etc.
HERPES
ZOSTER OFTÁLMICO
Aunque
la afectación ocular por virus herpes suele estar causada por virus herpes
simplex, el VVZ puede producirla. Esto sucede cuando el virus compromete la
rama oftálmica del nervio trigémino que es el par craneal afectado con mayor
frecuencia por el VVZ. Se presenta dolor, alteración en la secreción lagrimal y
presencia de una erupción vesicular en el párpado superior y región frontal.
Esta situación supone un riesgo importante de desarrollar complicaciones
oculares.
NECROSIS
AGUDA DE RETINA
Es
un cuadro muy infrecuente que se ha descrito tanto en pacientes
inmunocompetentes como en inmunocomprometidos. Se produce meses después de un
cuadro de herpes zoster con afectación de la rama oftálmica o con afectación de
un dermatoma lejano. La necrosis es bilateral en un 50% de los casos lo que
sugiere que el virus accede al sistema nervioso central a través de la sangre.
En el paciente inmunocompetente la respuesta al tratamiento antiviral es buena,
sin embargo en el paciente VIH + se produce pérdida de visión permanente en un
75%-85% de las ocasiones
Virus de Epstein-Barr
El
virus EBV infecta y se replica en el epitelio oral y en la orofaringe, así como
en los linfocitos B.
Se
transmite por la saliva y la sangre, generalmente de forma asintomática y antes
de los dos años de edad. Afecta generalmente a adolescentes causando la mononucleosis infecciosa.
Se
han descrito úlceras
orales, petequias palatales y de forma menos frecuente también pericoronaritis,
gingivitis necrotizante o úlceras gingivales. En este caso el
aciclovir es inefectivo para el tratamiento de la mononucleosis.
La
infección latente puede reactivarse y manifestarse a nivel de la mucosa oral,
en pacientes VIH positivos dando lugar a leucoplasia
vellosa.
La
aparición de ésta puede ser indicativa de sida. No obstante, existen lesiones
orales muy similares a la leucoplasia vellosa que no están relacionadas con la
infección por el virus de Epstein Barr.
La
infección por este virus podría derivar en una lesión maligna como el carcinoma nasofaríngeo, linfoma de Burkitt, linfoma de células B o carcinoma oral.
El
diagnóstico se realiza gracias a la combinación de los hallazgos clínicos, y
una prueba de anticuerpo heterófilo positiva y/o antígenos de la cápside viral
del virus.
El tejido
de las amígdalas o ganglios linfáticos se muestra aumentado de tamaño con
hiperplasia germinal y linfocitos T también aumentados.
Citomegalovirus (HCMV)
El
HCMV se detecta en sangre y en secreciones orales como semen, saliva o leche
materna. Es un virus muy frecuente, generalmente adquirido en la infancia, su
infección primaria es sintomática cursando con faringitis, malestar, fiebre y linfadenopatías y el lugar de
latencia es desconocido. Puede encontrase a nivel de las glándulas salivares y
puede infectar monocitos gingivales, macrófagos y linfocitos T.
Este
virus ha surgido como un patógeno oportunista de especial importancia en
pacientes inmunodeprimidos, ya sean transplantados o pacientes con sida. Estos
últimos pueden infectarse con diferentes cepas y se someten a riesgo de
infección diseminada por HCMV.
Existen
tres entidades clínicas diferentes producidas por este virus:
ª Enfermedad perinatal por HCMV
Se
da en niños cuyas madres sufren una primoinfección durante el embarazo y pueden
presentar microcefalia asociada a retraso mental y sordera. La infección
adquirida en neonatos es muy similar a una mononucleosis o puede cursar de
forma asintomática.
ª Infección aguda adquirida por HCMV
Es
también similar a la mononucleosis pero cursa sin faringitis ni anticuerpos
heterofílicos
ª Enfermedad en el huésped
inmunodeficiente
Se
observa en aquellos pacientes inmunodeprimidos como infectados por VIH o
transplantados, ya que la infección por HCMV puede aumentar la inmunosupresión
y agravar las infecciones oportunistas. Las úlceras orales en pacientes
inmunodeprimidos están frecuentemente relacionados con este virus. Dichas
úlceras podrían ocasionalmente afectar a encías y periodonto dando lugar a
destrucción ósea subyacente u osteomielitis.
Se han descrito también casos de
hiperplasia gingival.
No
hay un tratamiento claro ni una vacuna fiable, podrían emplearse ganciclovir y
foscarnet durante periodos prolongados.
Herpesvirus tipo 6
Se
han identificado dos variantes, A y B, con afinidad por los linfocitos CD4.
Este
virus infecta el
epitelio ductal de las glándulas salivares y se aísla en la saliva
de la mayoría de los individuos, puede encontrarse también a nivel de encía de
lesiones periodontales.
En
niños, el HHV-6, puede causar exantema
súbito o incluso mononucleosis, neumonía, meningitis o encefalitis.
Se le ha identificado como un cofactor para acelerar la inmunodepresión en pacientes
infectados por VIH.
El
HHV-6 también podría ser responsable de algunos casos de mononucleosis no asociados a EBV o a HCMV.
Herpes virus 7
Éste
es un virus muy frecuente, muy relacionado con el HHV-6.
Se
adquiere durante la infancia y la mayoría de los adultos son HHV-7 seropositivos.
Este virus se encuentra en la saliva y ésta resulta la mayor vía de
transmisión, de padres a hijos y así sucesivamente.
Las glándulas
salivares menores muchas veces albergan al virus y pueden ser el lugar de
replicación de éste.
Parece
estar asociado con al menos dos condiciones patológicas: la roséola y la pitiriasis rosácea. La pitiriasis es un exantema caracterizado por
lesiones ovales cutáneas que pueden durar hasta dos semanas, pudiendo aparecer
en lengua y mejillas.
Herpes virus 8
Ha
sido recientemente descubierto y se cree que es el agente clave del sarcoma de Kaposi, se ha identificado
en numerosas lesiones, incluso en lesiones periodontales de pacientes VIH
positivos.
Aparentemente,
la inmunosupresión actúa como activador del virus HHV-8 latente, con el
consecuente desarrollo del tumor maligno. El sarcoma de Kaposi aparece en la
cavidad oral en un 60% de los pacientes y puede progresar a localizaciones
extraorales. La localización más frecuente es el paladar seguido de la encía
queratinizada, pudiendo llegar a afectar al hueso alveolar.











No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Comenta! Tus comentarios son bienvenidos. Evita insultar, evita crear publicidad de otros sitios, evita promocionar artículos o páginas de otros sitios que no tienen relación con este blog; así evita crear spam. Si no eres respetuoso con estas recomendaciones tendré que tomar otras medidas.